Esos pinares al sol del verano, donde el canto de las cigarras llena el espacio como si fuera sólido… "El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria" E. Sabato

Nadando sin rumbo definido por la red, encontré un articulo interesante sobre los coyuyos. Luego buscando más, pude encontrar información que me gustaría compartir sobre estos pequeños compañeros del campo.

EL ORIGEN: Esta es una historia que trata sobre dos hermanos… Dicen que vivían en medio del campo y que trabajaban haciendo tareas rurales; que se dedicaban, especialmente, a la agricultura. Las vainas dulzonas y pintorescas del algarrobo maduran en el mes de febrero, tiempo en que las juntaban en gran cantidad para luego producir patay con ellas. El trabajo era un poco tedioso pero muy productivo: machacaban en el monero el contenido de las vainas para sacarles todo su sabor y con esa especie de harina preparaban el codiciado patay que no es otra cosa que un quesito dulce. También solían hacer unas excelentes bebidas: con algarroba blanca, quebrándola y poniéndola a fermentar, obtenían la añapa, bebida fresca pero turbia. Con la algarroba negra, en la misma forma lograban la aloja: bebida fuerte, amarilla y transparente. Antenor y Francisco en esos tiempos de abundancia se daban aquellos pequeños lujos que en épocas de carestía no podían permitirse: iban a bailar, invitaban a alguna bonita joven, tomaban alguna copa.
Uno de esos días la algarabía del festejo se convirtió en tragedia. Después de bailar un rato, por aburrimiento, se pusieron a tomar y a tomar y a…. Antenor pasó el límite que su cuerpo le permitía y terminó emborrachándose. Por esas cosas que tiene el alcohol, de la nada, comenzó a buscar pleito sin razón alguna con Francisco. De la agresión verbal pasaron a las manos y antes de que pudieran separarlos, ciego por la embriaguez, Antenor mató a su hermano. Al sentir el peso muerto de quien había sido su compañero desde pequeño, la lucidez volvió abruptamente a su mente y comprendió lo terrible de su acción, entonces huyó al monte. La culpa se le hizo intolerable, era tal el peso que sentía que tuvo que bajar la cabeza más y más, y poco a poco, se fue hundiendo en la tierra y se convirtió en coyuyo. Y como su angustia no lo deja, anta, para ocultar su tristeza. Solo cuando la algarroba madura, se da un respiro y salta a la superficie de la tierra.

LA LEYENDA NORTEÑA explica que el Coyuyo muere cada año y que resucita al siguiente, como una especie de alma en pena, purgando así su culpa de haber asesinado al Crespín; con su estridente canto procura acallar los gritos de la esposa de la víctima, que aún lo llora y llama desconsoladamente"…
…"el saber popular dice que las chicharras no mueren cuando termina la temporada de calor, sino que dejan la piel prendida al tronco de los árboles, y que se entierran luego para salir al año siguiente. De modo que las cigarras son las mismas año tras año"… (Animales leyendas y coplas: Jorge W. Abalos)

EL COYUYO Y EL ALGARROBO: Es creencia generalizada que el canto del coyuyo (cigarra o chicharra) hace madurar la algarroba. El coyuyo comienza a cantar en diciembre cuando las vainas ya han llegado a su completo desarrollo. Entonces su estridente concierto se prolonga desde el alba hasta el anochecer, llegando a hacerse ensordecedor en las horas de mayor calor.
Hay paisanos que aseguran conocer por el canto del coyuyo el grado de madurez de la algarroba, y si la cosecha resultará buena o mala. Creen además que la persistencia del canto se debe a la borrachera del coyuyo, que mientras canta absorbe el elixir del sagrado árbol.
Recogida la algarroba, el coyuyo desaparece misteriosamente hasta la próxima fructificación. Lo que los paisanos se niegan a creer es que el coyuyo inverrna bajo la tierra. Sostienen simplemente que "nadie sabe dónde va", como tratándose de algo misterioso, cuya aclaración no debe buscarse.
Algunos ven esto con romanticismo. Dice por ejemplo Coluccio: "Realmente digna de escucharse es la " sinfonía" de los algarrobales. Especial agasajo brindan los montañeses a ese insecto. (…)Y es que su alimentación , su "fortuna", dependen de este árbol generoso. La superstición asegura que si una mano malévola priva a los coyuyos de libertad, la producción de algarroba será pobre… Su guitarrear monótomo alegra a los serranos".

Vinculos: Como la cigarra (Mercedes Sosa) / La cigarra de papel / La transformación de la chicharra / García Lorca: ¡Cigarra! / La cicadidae (wikipedia) / ACÁ FOTOS

Ver también el libro: "El canto de la cigarra" de Bennet-Clark, H. C.

Lamento no haber podido encontrar nada interesante sobre el canto de los Coyuyos. Los indios americanos conocían sobre la magia y el poder su canto. En algunas paginas pude escuchar a coyuyos de diversas partes del mundo y el que más me gustó es el que se escucha en el campo en Tinogasta. Será bienvenida cualquier información sobre el tema. Saludos!