Unas entran, otras salen y el mapa minero del país se va reconfigurando con cada vez menos jurisdicciones como jugadoras en esa actividad.

En la actualidad, de un total de 17 provincias con potencial minero, nueve de ellas tienen o están en vías de instrumentar legislaciones para prohibir o limitar aspectos de la actividad (ver infografía). 
En cinco jurisdicciones -Río Negro, Tucumán, Mendoza, La Pampa y Chubut (Esquel) rigen prohibiciones para la extracción de minerales metalíferos a cielo abierto, y con el uso de sustancias químicas tales como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico u otros.
Hasta hace apenas tres semanas estuvo en ese grupo La Rioja, pero los diputados de esa provincia derogaron la Ley 8.137 que limitaba la actividad minera en esa jurisdicción.
Pero la alegría de la recuperación se ve empañada porque hay una tanda de cuatro más que encendieron luces amarillas y quieren introducir en sus legislaciones prohibiciones similares o con algunas restricciones: San Luis, Jujuy, Córdoba y Tandil, en Buenos Aires, avanzan con leyes en el mismo sentido, con desenlace aún incierto. Tandil, es un caso con matices, porque no se trata de minería metalífera ni uso de contaminantes, sino de explosivos para sacar piedras. Pero en el sector minero también la incluyen entre las provincias que se escapan de las manos.

Lo que queda

En definitiva, el nuevo mapa minero argentino queda conformado con 8 jurisdicciones sin leyes antimineras. Pero para Ricardo Martinez, presidente de la Cámara Minera de San Juan, el número es mayor si se cuentan aquellas provincias donde las trabas burocráticas son tantas que desalientan cualquier intento. "Por ejemplo, en Tierra del Fuego no hay leyes en contra, pero si pedís un cateo, pasan los años y no te dan nunca la autorización", aseguró.
Para el dirigente minero local, "las únicas provincias con potencial y desarrollo minero son Salta, Catamarca, Santa Cruz, San Juan y Jujuy". Claro que esta última entró en zona de riesgo debido a que sus diputados impulsan ahora un proyecto de ley con prohibiciones.
En Santa Cruz también existen algunas restricciones en zonas protegidas ubicadas al Oeste de la provincia, en tanto que en la zona catamarqueña de Tinogasta se están produciendo algunos movimientos en contra de la explotación de uranio..

En el sector minero dicen que esa tendencia contraria a la actividad crece por desconocimiento o por intenciones deliberadas de grupos ambientalistas. "Debemos mantener el optimismo respecto al futuro de una actividad que ha sido sin lugar a dudas la más dinámica de los últimos 10 años para la economía Argentina. Lamentablemente este progreso se ha visto teñido por la ignorancia en algunos casos, y en otros, por una deliberada ideologización que termina distorsionando la realidad", dijo Martín Dedeu, vicepresidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM).

Fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar/