Restos de perros domésticos de más de 1.500 años de antigüedad fueron recuperados en diferentes regiones de América y confirman que este animal ya acompañaba a los indios del continente, según arqueólogos mexicanos en un reciente congreso realizado en Malargüe, Mendoza.

"Existen restos de canes que obtuvieron fechados de 1.500 años de antigüedad, algunos de los cuales habrían sido enterrados por sus dueños. También hay perros que han sido representados en pinturas, estatuillas, vasijas, cerámicas, e incluso en dibujos de los momentos de la conquista donde se muestra su uso como mascota". Aseveró el arqueólogo mexicano, Raúl Valadés.

En Argentina, esta evidencia se reforzó con el hallazgo de entierros de perros en la provincia de La Pampa por parte de la doctora Mónica Berón, arqueóloga de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

El primer perro americano que fuera domesticado por el hombre y que está bien documentado fue el denominado "perro pelón" (sin pelo) y apareció originalmente en México, para luego extenderse hacia Bolivia, Centro América y aparentemente también Argentina.

El encuentro fue organizado por el Museo de Historia Natural de San Rafael junto a las universidades nacionales de Córdoba, Buenos Aires, y del Centro, y tuvo el aval del CONICET.

Según los estudiosos marcó importantes avances en cuanto a la Zooarqueología, una especialidad que se interesa en el estudio de la interacción entre el hombre y los animales durante la prehistoria.

Durante una semana, los científicos discutieron sobre el rol de los humanos en la pérdida de especies; aprovechamiento de animales silvestres; la domesticación de llamas, alpacas, y gallinas en la vida social; como así también acerca de cómo fue cambiando el uso de los animales silvestres a través del tiempo.

Otro de los temas importantes que se trataron durante el evento fueron los procesos ocurridos con muchas especies animales hace 10.000 años, cuando los cambios climáticos produjeron alteraciones en su alimentación, llevando a la desaparición de los grandes mamíferos del continente.

Según se indicó, hace alrededor de 12.000 años, cuando el hombre ingresó al continente americano, existían enormes mamíferos como el mamut, el milodonte, el glosoterio, y el caballo americano, entre otros.

Historia de la frase "El perro es el mejor amigo del hombre"

La frase "el perro es el mejor amigo del hombre" fue dicha por primera vez por un abogado.

A pesar de que pueda creerse que la frase "el perro es el mejor amigo del hombre" es una creencia popular, no es así, fue pronunciada por primera vez por el abogado George Graham Vest, en estados unidos. La historia de esta frase es la siguiente:

Charles Burden, poseedor de un galgo llamado Old Drum, descubrió que su perro había sido asesinado. Averiguó que lo había matado su vecino a sangre fría, no en defensa propia y decidió denunciar el hecho. Su abogado, Geroge Graham Vest, pronunció el siguiente discurso en el juicio:

Caballeros del jurado: El mejor amigo que un hombre pueda tener, podrá volverse en su contra y convertirse en su enemigo. Su propio hijo o hija, a quienes crió con amor y atenciones infinitas, pueden demostrarle ingratitud. Aquellos que están mas cerca de nuestro corazón, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y buen nombre, pueden convertirse en traidores.

El dinero que un hombre pueda tener también podrá perderlo, se volará en el momento que más lo necesite.

La reputación de un hombre quedará sacrificada por un momento de locura o debilidad.

Las personas están dispuestas a caer de rodillas para honrar nuestros éxitos, serán los que arrojen la primera piedra, cuando el fracaso coloque nubes sobre nuestro porvenir.

El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único que no lo va a traicionar o negar, es su PERRO.

Caballeros del jurado, el perro de un hombre está a su lado en la prosperidad y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. Dormirá en el frío piso donde sopla el viento y cae la nieve, sólo para estar junto a su amo.

Besará la mano que no tenga comida para ofrecerle, lamerá las heridas y amarguras que produce el enfrentamiento con el áspero mundo.

Si la desgracia deja a su amo sin hogar y amigos, el confiado perro solo pide el privilegio de acompañar a su amo para defenderlo contra todos sus enemigos.

Y cuando llega el último acto, y la muerte hace su aparición y el cuerpo es enterrado en la fría tierra, no importa que todos los amigos hayan partido. Allí junto a la tumba, se quedará el noble animal, su cabeza entre sus patas, los ojos tristes pero abiertos y alertas, noble y sincero, mas allá de la muerte.

La sala se llenó en un profundo silencio y algunos incluso se echaron a llorar, emocionados. El vecino y asesino del perro, Leónidas Hornsby, fue multado con 550 dólares.