Masaru Emoto, el investigador japonés que descubrió que el agua es sensible a las palabras, pensamientos y sonidos, viene a nuestro país para dar una charla. "Si cargamos de intenciones positivas el agua que tomamos, podemos curarnos de enfermedades y mejorar nuestra salud", sostiene Emoto.

El Dr. Masaru Emoto está de visita en nuestro país para darnos a conocer sus estudios sobre los mensajes ocultos del agua y las repercusiones de las palabras, intenciones y sonidos sobre ella. Los resultados obtenidos durante años de investigación han causado impacto mundial en la ciencia, ya que ha demostrado que la vibración de los pensamientos y las emociones cambian la estructura molecular del agua.

‘Cómo lo descubrió? De un modo bastante sencillo. Fue tomando distintas muestras de agua, las expuso a diferentes estímulos, las congeló, las examinó bajo un microscopio y las fotografió. Así, las partículas de agua de una botella en la cual había escrito "Amor y gratitud" formaron un cristal perfecto y armónico, mientras que las expuestas a la palabra "Tonto" u otro término negativo o que indicara un daño hacia las personas, no formaron ningún cristal.

Si tenemos en cuenta que nuestro cuerpo está compuesto en un 70% de agua, todo lo que sentimos, nos dicen y pensamos se va a reflejar y plasmar en nuestro organismo. "La lección que aprendimos de estos experimentos se relaciona con el poder de las palabras. La vibración de palabras amables tiene un efecto positivo en nuestro mundo, mientras la de las palabras negativas e imperativas, un poder destructivo", sostiene Emoto en su libro "Los mensajes ocultos del agua". De todo esto hablará en la conferencia titulada "El ser humano y el agua ", que dará en Buenos Aires el 3 de noviembre, a las 20 hs., en el Auditorio de Belgrano (Virrey Loreto 2348).

En el libro también se pueden observar en detalle las fotografías tomadas a muestras de agua provenientes de glaciares, lagos, agua de lluvia, agua de la canilla, y agua contaminada. Los cristales de formas más bellas provenían de las aguas que más alejadas se hallaban del quehacer humano, mientras que los de las aguas contaminadas tenían formas feas y desarmonizadas. Y algo similar ocurría si se exponían muestras de agua a distintos tipos de música. Mientras que con La quinta sinfonía de Beethoven "se formaron preciosos cristales de gran detalle y exactitud", con la música heavy metal no se formó ningún cristal y sí una masa amorfa y desagradable. Emoto enfrentó el agua a ondas televisivas, celulares y oraciones budistas, entre otras. Las imágenes tomadas por él son muy elocuentes y casi no necesitan explicación.

Pero Masaru fue más allá. El pudo demostrar que el agua de un lago contaminado cambió a una vibración más alta gracias a que un joven sacerdote japonés envió sus oraciones durante horas. Los amorfos cristales originales se convirtieron en hermosas formas con simetrías hexagonales, reflejando el alto campo vibratorio. "Incluso la contaminación del agua desaparece dependiendo del pensamiento humano", reflexionó el japonés.

En todos sus estudios e investigaciones de años Emoto constató que los cristales de agua más perfectos se conseguían inscribiendo las palabras "Amor y gratitud" en los recipientes que los contenían. "Si llenas tu corazón con amor y gratitud, te encontrarás rodeado de muchas cosas que podrás amar y agradecer… Si, en cambio, emites señales de odio, insatisfacción y tristeza, quizá te conviertas en alguien odioso, insatisfecho y triste. La vida que llevas y el mundo en que vives depende de ti", concluye en su libro Emoto.

*Para los que estén interesados en asistir a la conferencia, las entradas pueden adquirirse en el Auditorio de Belgrano (Virrey Loreto 2348). También a través de Top Show (www.topshow.com.ar) Telefóno: 4000-2800. http://www.emotoenargentina.com

*El martes 4 de noviembre de 10 a 11:30 va a estar firmando ejemplares de sus libros en Kier, Avenida Santa Fe 1260.