Siéntate de la forma que acostumbran los sastres, o bien en una silla firme, con la espalda erguida, respirando pausadamente. Sigue el flujo de la respiración en su camino hacia el Océano de la Vida. Imagínate que eres un salmón que nada en la inmensidad del mar. Prepárate para volver al origen de tu viaje, al torrente de amor infinito del que partiste.

        El Viaje se inicia en el momento en que nadas hacia la desembocadura de un gran río, el Río del Amor. Al entrar en él, percibes corrientes de compasión que se deslizan sobre tí. Déjalas que te guíen, nada río arriba sorteando las innumerables oportunidades y desafíos que encuentres en las aguas de la experiencia.

        Llegas en primer lugar a un remanso, las Aguas de la Voluntad. Encuentras en él la fuerza de tu voz, que modifica cualquier pensamiento persistente que se exprese en términos de <<no puedo>> y lo cambia por <<puedo>> y <<quiero>>. Deslízate a través de las Aguas de la Voluntad, concediéndote poco a poco la autoridad necesaria para ser todo aquello que puedes ser, invocando tu autoridad inmanente, decidido a vivir tus más elevados ideales, el verdadero propósito de tu vida. Atraviesa los remolinos que tratan de desviarte de tu destino y vuelve a la orilla de la certeza.

        Siempre río arriba,sigue la corriente de la compasión hasta llegar a un lago extenso y bello, el Lago del Yo Adorable Sumérgete y báñate en las aguas de la autoafirmación, y limpia de tu corazón cualquier vestigio de duda o impotencia que quede en él. Sé consciente de que eres un ser de gran belleza, amado y digno de ser amado, que no necesita hacerse merecedor de un amor que es tuyo por derecho de nacimiento. Resplandece a la clara luz de la propia aceptación mientras prosigues tu viaje.

        A continuación llegas a unos rápidos rugientes, las Cascadas de la Acción Capaz. El agua retumba y golpea aquí contra las rocas, y sacude toda inercia, lasitud y vacilación a la hora de actuar. ¡Deja que tu sabiduría te guíe a través de estos rápidos con total seguridad; deja que tu capacidad para actuar correcta y eficazmente sea tu guía en estas aguas agitadas. Capaz en la acción, pleno de talento y habilidad, reconoce que eres dueño de tus actos en provecho de todos los seres y sigue nadando!

        El río se calma de nuevo y se desliza dulcemente convirtiéndose en un arroyo dichoso, reposado, que se extiende sin fin ante tus ojos –El Arroyo del Momento Actual, en el que dejas tras de ti cualquier atadura que te vincule con cuanto haya podido suceder o dejar de suceder en el pasado, con cuanto pueda suceder o dejar de suceder en el futuro. En el momento actual cesa el sufrimiento y las ataduras que impone el sufrimiento, y disfrutas de plena libertad para saborear las aguas nacidas de las expectativas, deléitate en la inmensidad de tus posibilidades, disfruta el ahora. Tu sueño se hace realidad incluso mientras lo contemplas.

        Nada corriente arriba por el Río del Amor hasta llegar a un remanso de infinita belleza, el Remanso de la Abundancia. Sumérgete en lo más profundo de sus aguas sin fondo y obtén en ellas todo lo que necesitas, todo lo que los hombres necesitan. Descubre de nuevo el paraíso que se encuentra en torno a tí y en tu interior y te ofrece todo sin reservas. Despréndete de los últimos vestigios de la idea de escasez y conoce la alegría de la generosidad al compartir el don que representan estas aguas preciosas con todo lo que te rodea.

        El flujo de la abundancia te conduce hasta la base de una gigantesca catarata, último paso antes de llegar al origen de tu viaje. Cobra ánimos, toma aliento y salta hasta lo más alto de la Catarata de la Fe, abandónate al oleaje y al ímpetu de las poderosas aguas de la vida, sorteando todos los obstáculos en alas de los vientos de la fe. Vuela más allá del temor, tan alto como puedas. Abraza la perfección, la unidad con todo cuanto existe.

        Superada la catarata, llegas por fin a los orígenes de este río, las claras y tranquilas Aguas del Hogar, en donde nacen todas las apariencias. Allí, en las dulces aguas del recuerdo, te descubres comunicándote de corazón a corazón con tu familia, con tus amigos, con todos tus allegados. Sé consciente de que sois uno. En este arroyo sereno conoces el amor sin condiciones, ondas de compasión que van y vienen sin cesar. Báñate en este remanso de paz, deja que cada átomo de tu cuerpo se impregne con su luz y entona el canto de la sabiduría del amor, para que todos puedan conocer el inapreciable don de la paz.

“La enseñanza del salmón” ha sido inspirada por un anciano que vive en el noroeste de los Estados Unidos, Joe Washington, que es el guía espiritual de la Nación Lummi, pueblo Salish de la región costera” del libro “Voces de nuestros Antepasados; enseñanzas del pueblo Cheroqui.” de Dhyani Ywahoo